sábado, febrero 17, 2007

Cómo Amar al Altísimo

Por Sherry Shriner http://www.sherryshriner.com


Amar al Señor.

Yahushua/Jesucristo nos dice que amemos a Yahweh/Jehová con todo nuestro corazón, alma y mente.

En Mateo 22:37 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.”

Muchas personas dicen que aman al Señor y no es así. Para la mayoría de las personas de hoy es sólo un servicio de labios.

Aprender como amar al Señor es un proceso. Esto no pasa de la noche a la mañana, esto pasa día a día. Y cuando te comprometes a ti mismo a amar el Señor y a guardar el primer mandamiento, esto te cambia, te transforma y te trae a ser uno con El.

Cuando amas al Señor esto comienza como una completa transformación interna que se extiende hacia fuera. Amor trae paz, gozo, y felicidad.

Cuando el mundo te odia esto te rebota porque el odio no puede residir donde está el amor. El amor sana. El amor perdona. El amor es una energía que los demás pueden sentir. El amor es luz y el amor es fortaleza. Cuando amas al Señor puedes sobreponerte sobre las cosas de esta tierra y residir con El a través del Espíritu diariamente.

Pídele a El que te enseñe como amarlo. Es una sorprendente experiencia y si tu ya estás en el desierto con Él no pierdas esta oportunidad. El Señor llama a aquellos quienes le buscan en el desierto para estar con El. El lugar y tiempo donde El mismo te enseña. Una vez que El te dirige y te guía hacia Sus verdades. ¿Es un desierto físico? No. Tú puedes estar donde estás hoy y estar en el desierto con el Señor. Este es un proceso de crecimiento espiritual donde pones a un lado los dogmas de hombres y las cosas que has aprendido y los dejas y buscas al Señor para que te enseñe El mismo. El guiará tus pensamientos, el te dirigirá a las personas y lugares para aprender, y aprenderás cómo escuchar Su voz y las otras formas como El trabaja. Estar en el desierto es permitirle a El convertirse en tu maestro y aprender quien es El y como El trabaja.

Algunas personas orientadas a los dogmas y a las opiniones nunca entenderán el desierto, pero tú aún puedes experimentar esta asombrosa realidad de pedirle a El que te enseñe como amarlo a El.

El amor es un proceso de 3 pasos.

El primer paso, aprender como amarle con tu corazón, es donde están la mayoría de las personas. Ellos le aman porque se arrepintieron y se volvieron hacia El. El segundo paso es aprender a amarlo con tu alma. Eso es amarlo a El con tus emociones y aprender cómo expresárselo a El. Cuando aprendes a cómo expresárselo a El tu podrás expresarlo hacia otros sin darte cuenta que lo estás haciendo porque esto se convierte en lo que eres. Estar enamorado de El se convierte en cada aire que respiras y exhalas sobre cada persona alrededor de ti. El tercer paso es amarlo a El con tu mente. La batalla de la mente es una lucha diaria. Pero cuando le amas a El con tu corazón y tu alma, esto permea tu mente y hay menos y menos lucha entre el bien y el mal o entre actuar en la carne y permanecer en el Espíritu.

Las guerras son ganadas y perdidas en la mente. Todo lo que percibimos, todo lo que nos golpea o afecta comienza con nuestra mente primero. Si permanecemos en algo en nuestra mente esto entonces echa raíces en el alma y el corazón. Pero si la raíz está ya fortalecida en el amor del Señor lo que entra a la mente que no es de El no puede permanecer, no hay lugar para esto cuando el corazón y el amar están llenos de amor por El.

Ámalo a EL.

Cuando le amas a El sientes Su Espíritu. Esto es el por qué la mayoría de las personas sienten como un bajón después que han estado adorando y alabándole a El. Cuando le alabamos y adoramos Su presencia está con nosotros. El nos llena con Su presencia. A las personas les gusta lo que se siente en esos momentos. Pero después cuando paran y se ponen a hacer otra cosa, ellos no sienten mas Su presencia tan fuertemente como lo sentían cuando le estaban expresando su amor a El. Esto no tiene que detenerse. Permanece en El. Piensa en El. Cuando tu mente está en El sientes Su presencia tanto como cuando le estas adorando y alabando.

Y si tú nunca estás en adoración y alabanza a El, entonces comienza. El ama la adoración, esto le muestra tu corazón a El. El ya lo conoce de todas formas, pero esto te eleva hacia El y sobretodo es ahí cuando puedes escuchar su voz. Adórale, alábale, permanece en El, y piensa acerca de El. Estos son los momentos cuando El más habla a su pueblo, o te da revelación acerca de algo. Presta atención en tu espíritu esperando por Su pequeña voz en esos momentos.

Aprende como amarlo.

Pídele que te enseñe cómo amarlo